viernes, 28 de marzo de 2014

Burbujas

V: Y bueno ¿Qué me cuentas cuenta cuentos?
OTe cuento que te cuento
la desintegración
en el camino del tiempo
V: Grandes tópicos querida
O¿cómo detenerse?
¿cómo devolverse?
si tal vez fuese una araña
y cupiera por los huecos de la torpe temporaria…
V: Imagino un punto al interior,
no por despreciar lo externo,
sino por darle sustancia en las fantasías que el sueño maquina,
ahí donde el aire se hace puente
entre los órganos y la savia invisible del mundo
O…me arrastraría por el centro, sin tocar las peripecias
V: Quizá el punto, como es de huidizo, no revele su dimensión al tacto
o solo en el tacto se muestre inaccesible a los dedos…
pero ahí vive, un centro activo, posible en cada ser, disolviéndose en el magma tempestuoso
parece que el encierro siempre arroja un sentido de valencia negativa
y no es del todo cierto
hay un encierro que sobrevive de alianzas subterraneas
que ensortija el mundo en eras comprimidas
en venas circulares que ascienden con los brazos abiertos para cobijar libertos pájaros
puede ser que devolverse no sea sino envolverse de todo el tiempo en un instante
plegarse como un paño que toca con el origen y el final
ambos inconmensurables, ambos próximos y lejanos por igual
saberse todas las materias y elementos, todas las ánimas y espíritus,
vamos: DEVENIR
O: …y nada
al final saberse nada
encontrarse en el extremo de la vida
en el borde
casi cayendo al abismo
casi sin los hilos
y los pies desnudos, flotando en lo inevitable del tiempo…
se vuelve… y fue, cómo será y volverá
V: ¡Funambulistas del absurdo y la contradicción!
¡danzando ebrios de enrarecido vacio!
¡de enredada incertidumbre!
siempre apostando por el riesgo de no ser…
O…por el peligro de lo real
sabiéndose flotando
abandonando lo plano, 
lo chato,
lo estéril…
¿ahora la vida me permitirá estallar?
V: la marea, habrá que preguntar a la marea…
es en ella que bogamos
zurcando leguas a bordo de una balsa
como locos
trazando periplos como moléculas perdidas
abriendo la fuga a los umbrales misteriosos
de horizontes que no asiremos jamás
¡haciendo como la espuma!
estallando una y otra vez
infatigables
¡haciendo como la espuma!
Oy de repente las islas
y entre ellas las anclas
la arena certera, la arena cercana
y de pronto clavados, con la vida en la garganta
buscando raíces
V: aguantando, aguantando…
que desafortunado destino, pienso ahora,
vivir solamente resistiendo,
estirando la paciencia;
y sin embargo,
no hacerlo sería idiota…
la pregunta crucial radica en saber, por andar en la vida,
si resistir como el arbol o como la arena
como la raíz o como la espora
si encerreado en arborescencias de firmeza incomparable
o si aéreos y difusos como los perfumes en la estación florida.
Pero dispensa,
he dicho encerrado, mas hay un defecto en el verbo…
pues parece que el encierro siempre arroja un sentido de valencia negativa
y no es del todo cierto
hay un encierro que sobrevive de alianzas subterraneas
que ensortija el mundo en eras comprimidas,
en venas circulares, anillos que ascienden con los brazos abiertos para cobijar pájaros libérrimos…
O…la implosión y no la cueva.
V: ¡Implota!
OLo necesito…
V: ¡Dime qué ves! ojo sin testigo…
O…mi sangre me lo pide, hierve, implorando
veo, sólo veo… a veces veo que te veo
desde otro hemisferio
danzando en el encuentro.
V: Me complace tu visión, aunque presiento que hay más tras la imagen
dime ¿Qué hay donde se quiebra la linea limítrofe?
¿Qué donde esa linea jamás existió?
O¿y dónde no se quiebra?
¡por los huesos mismos!
plasma negro,
cal que el tiempo convierte de nuevo en sangre,
el tuétano soterrado de la vida antigua de la Tierra,
corpulenta sangre de titanes anteriores al tiempo de los hombres…
V: Es el gran enigma,
se responde con la sangre.
Tú bien lo sabes querida,
sangre apretada de interrogantes
madeja de acertijos discurriendo entre la piel y los huesos
¡por los huesos mismos!
plasma negro,
cal que el tiempo convierte de nuevo en sangre,
el tuétano soterrado de la vida antigua de la Tierra,
corpulenta sangre de titanes anteriores al tiempo de los hombres…
sangre sobre sangre,
estrato sobre estrato,
pliegue sobre pliegue,
multitudes sobre multitudes
vamos creciendo,
enrollando nuestra vida fántastica al fantástico recuerdo
de ancestrales muchedumbres.
Sólo pensarlo y late más fuerte el poderoso músculo
O…Pero nos envolvemos en palabras, 
le ponemos nombre al silencio…
le sumamos sombras y reflejos a todo beso, 
a todo espectro
a la caricia y a lo viejo
con una palabra la tierra tiembla
con dos tal vez lo hueco se torna eterno
y en las bocanadas de silencio ¡…! 
¿SILENCIO?
V: Imagina esto conmigo:
palabras de jabón apresando aliento,
encapsulando la forma vibrante y sutil de la sonoridad del pecho
¡plop!
estalla,
desaparece la palabra,
apenas quedan gotas de humedad
lluvia minúscula…
pero ¿y el aliento?
Oen las burbujas
desplazándose en su nuevo cuerpo
el aliento
sin ser aliento
sólo un soplo, 
quizá divino…
V: …el silencio es esa cualidad del que escucha.
Silencio no es asfixia, es respiración.
¿Comunidad? Ars Conspiratoria
¿Humanidad? Raza erguida y tejida de alientos y vaivenes
lanzando espumarajos de palabras,
demiurgo de vocablos incesantes
todo sigue sonando y resonando,
todo reverbera y se transporta por el aire,
por la carne negra del cosmos.
Siempre es vida,
silencio,
palabra,
vacío,
alegre y oscura circulación que crea
y crea
¡y se crea!
O¡las danzas del caos!
la intensión
la trama de la historia
¡reflejos!
V: ¡el salón de los espejos!
O¿podré explotar ahora?
V: ¡Trízalo todo!
¡Trízalo todo!
Odanzando en lo falso, en lo cierto, de un lado a otro
danzando en la mitad
inexistente
V: …que calma aporta reconocerlo…
Olas medidas que inventamos para nombrarlo todo
para derrocar el abismo del enigma
sintiéndonos seguros
alzándole una cruz a la vida
huimos de lo terrible como quien huye de los sueños
luego, en el abandono se consumen
se vuelven humo para no ser jamás
todo por nuestra estúpida necesidad de precipitarlo todo
la visión de lo terrible puede ser amarga
¡pero al ver que es inevitable todo brilla!
todo se escupe a si mismo
se pare una y otra vez
para morir de nuevo en algún rincón oscuro
por eso la tensión… ¡la locura!
V: ¡Bienaventurados los locos!
que trizan palabras espejo y revientan palabras burbuja
y ceden al limo su inmunidad malograda para nadar en lo terrible
y mueren con la sangre por fuera y la piel dada la vuelta…
Bienaventurada demencia
partera de monstruos y anormales
que pulsan las cuerdas en el arpa del caos
y entonan alaridos de santos y malditos
O¿y quién ama a las normas?
si, no, seguridad, si, no….
V: Mansiones de rejas translúcidas…
son los nuevos métodos de la traición y el autosabotaje
convertidos unos y otros en policías
carceleros
verdugos de nuestro propio ser
de nuestro propio devenir…
tristeza querida…
O…derrotas.
V: Ya veremos que trae consigo la marea…
Siento que fue hace siglos que el hastío de mis dedos se tendió sobre las letras. Quizá, de no haber sido por el sueño de la última noche, un sueño nauseabundo, tan real y pérfido; no estaría ahora en la búsqueda del espacio donde quepo. La palabra. Oh, de haberse tratado de un silencio menos grotesco qué el que tengo en mis entrañas, tal vez habría notado que se desvanecieron todas las campanas que alertaban. En esas horas gélidas no me acompañaban. A veces, en mi empeño por fluir viento, me inmovilizo en espiralejos maltrechos. Ya no sé moldear las horas, los huesos me cantan llantos al oído; hay una ausencia en mi pecho que no entiendo. Me gustaría saber de Dios para inculparlo por mis males y hacer el camino más ligero.

Dejé de escribir, me lo repito una y otra vez. Has dejado ya muchas cosas sobre el camino: amores, sombras, acertijos; pero ahora has irrumpido la batalla, la única que importa; la de saber de ti y vaciarte en el mundo cómo lava de silencio. Quizá aquélla noche mientras dormías, fue extraída la piedra del asombro, de la incoherencia que más habla. Ya no abriré signos de interrogación, sólo esta noche quiero dejar de querer.

Y bien, estoy desquiciada, no paro de pensar, mi cabeza es un torbellino de ideas y dónde quiera que vaya me acompaña la ambivalente caricia de las felicidad triste. También soy un fantasma, que se desaparece en los silencios de los ojos. Soy parte del sueño de algún lobo melancólico, vivo en su mente y aquél se vuelve loco cada noche mientras la luna le cobija. Soy un pequeño espacio entre las hojas y el viento, ese es mi hogar; espeso como la noche, maleable cómo las horas.

Quieres contar los minutos
no tienes tiempo.
Te cansa la belleza de lo perfecto
de lo eterno.
La violencia nos abruma extrañamente en ambos casos, ya que lo que ocurre es extraño al orden establecido, al cual se opone esta violencia. Hay en la muerte una indecencia, distinta, sin duda alguna, de aquello que la actividad sexual tiene de incongruente. La muerte se asocia a las lágrimas, del mismo modo que en ocasiones el deseo sexual se asocia a la risa; pero la risa no es, en la medida en que parece serlo, lo opuesto a las lágrimas: tanto el objeto de la risa como el de las lágrimas se relacionan siempre con un tipo de violencia que interrumpe el curso regular, el curso habitual de las cosas. Evidentemente el torbellino sexual no nos hace llorar, pero siempre nos turba, en ocasiones nos trastorna y, una de dos: o nos hace reír o nos envuelve en la violencia del abrazo... es debido a que somos humanos y a que vivimos en la sombría perspectiva de la muerte el que conozcamos la violencia exasperada, la violencia desesperada del erotismo. "

Georges Bataille

sábado, 25 de enero de 2014

Tacto

"A algunos lenguajes les falta lo que a otros más les resulta sobrante." Sí, esto es el ir y venir de cada día. De no ser así, si no es por la energía que transmutamos o el deseo resultante del  hueco cognitivo de nuestra comprensión, ¿de qué otra manera podríamos siquiera intentar comunicarnos entre entes?